Los tejados están expuestos de forma continua al sol, la lluvia, el viento y los cambios de temperatura, lo que provoca su deterioro con el paso del tiempo. Un mantenimiento adecuado es clave para garantizar la protección del edificio y su eficiencia energética.

Un tejado en mal estado puede provocar problemas graves en el edificio si no se actúa a tiempo:

✔ Prevención de filtraciones de agua y daños estructurales

✔ Eliminación de humedades y aparición de moho

✔ Mejora de la eficiencia energética del edificio

✔ Reducción del consumo energético

✔ Mayor seguridad y durabilidad del tejado

✔ Sustitución de tejas rotas o desplazadas

✔ Reparación de goteras y filtraciones

✔ Reparación de cubiertas planas y azoteas

✔ Impermeabilización de tejados y cubiertas

✔ Renovación del aislamiento térmico

✔ Revisión y fijación de elementos de seguridad

✔ Mantenimiento y limpieza de tejados y canalones